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05BDSM
Tagged Under : BDSM, Bondage, disciplina, dominación, Masoquismo, Sadismo, Sadomasoquismo, sumisión
BDSM
Estas cuatro siglas representan una serie de prácticas o conductas, como el Bondage (atar eróticamente a una persona vestida o desnuda), la dominación, la disciplina, la sumisión y el sadomasoquismo, las cuales tienen su origen en el Sadismo y el Masoquismo descritos anteriormente, y buscan encontrar la armonía entre el placer y el dolor.
Se trata de todo un fenómeno sociocultural, con una importantísima infraestructura y una serie de normas, ritos, material, accesorios,… que hacen del BDSM una auténtica subcultura relativamente joven (nace en la década de 1990).
A esta difusión tan rápida de la subcultura BDSM ha contribuido en gran medida Internet. Son innumerables las páginas web dedicadas a este tipo de prácticas, en ellas se ofrecen desde artículos eróticos, vestimenta, libros con normas y rituales, hasta páginas de contacto en las que amos/as y esclavos/as se ofrecen para llevar a cabo encuentros entre ellos.
Es muy importante que se tengan en cuenta una serie de precauciones a la hora de iniciarse en sus prácticas, como por ejemplo el mutuo consentimiento de las personas implicadas, pactar de antemano que se va a realizar y también establecer una palabra o gesto de seguridad (en el caso de que se tenga la cara o boca tapada) para detener inmediatamente la conducta en el caso de la persona sumisa perciba que existe peligro o no esté a gusto.
Hay que diferenciar el masoquismo sexual como forma de obtener el placer a través del dolor en un contexto erótico y de excitación, del masoquismo como rasgo de personalidad. Ya que a una misma persona, si el ambiente es propicio sexualmente y la persona está excitada, le puede gustar una bofetada, mientras que en otro ambiente o contexto, la misma bofetada a la misma persona provocará reacciones completamente diferentes e iguales a otra persona sin estas inclinaciones sexuales.





Eyaculación precoz
